“A fuerza de construir bien, se llega a buen arquitecto” Aristóteles

Premio Pritzer 2013, Toyo Ito

 

Hoy he amanecido con la idea de comentar y discutir sobre un tema que me llamaba la atención, cómo interfiere la economía en la arquitectura y cómo el movimiento arquitectónico de la Bauhaus lo interpreta.

Sin embargo mientras hacia mi paseo matutino por los diferentes periódicos del país, he encontrado una noticia sobrecogedora, una de esas noticias que te hacen reflexionar, sobre que somos (los arquitectos) y qué futuro nos aguarda.

La noticia es la siguiente.

“Los arquitectos montan en cólera contra el Gobierno por la Ley de Servicios Profesionales” 

Vale la pena pinchar en el link y pararse a leer, está calumnia, por llamarlo de alguna forma.

 

En conclusión y después de releer varias veces la noticia, mi opinión no discierne mucho de la ya escrita en el periódico, pero me adentraría un poco más diciendo,  que para mí, la arquitectura es la forma de concebir arte, muchas personas están capacitadas para construir un edificio pero sólo las que realmente han sido instruidas para ese fin, pueden llegar a diseñarlo, de manera tal, que pueda considerarse arte.